Somos dos. Limpiamos oficinas de noche, cuando ya no hay nadie. Este es el recorrido completo, cuarto por cuarto.
Empezamos por donde entran sus clientes. Sacamos la basura, sacudimos el mostrador y las sillas de espera, limpiamos las huellas del vidrio de la entrada y aspiramos el tapete hasta la orilla.

Aquí no movemos papeles. Trabajamos alrededor de lo suyo: vaciamos cada cesto, desinfectamos teclados, teléfonos y descansabrazos, y pasamos el aspirador entre las sillas para que mañana nadie note más que el olor a limpio.




Es el cuarto que más se ve y el que más se ensucia sin que nadie lo diga: tazas, marcadores, huellas en la mesa larga. La dejamos lista para una junta de las 8 de la mañana, con las sillas alineadas y el vidrio sin una sola marca.
Cuando entra la primera persona, el cuarto ya está esperándola.
Barra, fregadero, microondas por dentro, el frente de la cafetera y el piso debajo de la mesa. Cambiamos la bolsa de basura y dejamos toallas y jabón repuestos.

El cuarto por el que la gente juzga toda la oficina. Desinfectamos taza, tapa, llaves y manijas, pulimos espejos y grifería, trapeamos hasta los rincones y reponemos papel y jabón antes de salir.


11:15 PM. Revisamos puertas y ventanas, dejamos todo como lo encontramos y le avisamos si algo necesita atención. Mañana usted solo abre.
Lunes a sábado
7:00 PM – 1:00 AM
Ventura, California