Soy Jessica. Limpio casas en Wilkes-Barre yo sola, sin cuadrilla ni gente distinta cada semana. Esta página no es una lista de servicios: es mi turno completo, de las 9:10 a la 1:05, tal como pasa en tu casa. Léelo y ya sabes exactamente qué compraste.

Vacío la tarja y la dejo secar mientras trabajo. Desengraso la estufa y la campana; si hay algo quemado, bicarbonato y unos minutos de espera en lugar de tallar el esmalte. Limpio frente de gabinetes, microondas por dentro, jaladeras y el interruptor de la luz, que casi nadie toca. Al final, tarja pulida y trapo seco en la llave.


Nunca mezclo. Rocío el sarro de la regadera y lo dejo actuar mientras hago el escusado completo: taza, tapa, bisagras y la base, que es donde se acumula. Después azulejo, mampara de vidrio sin marcas de agua, espejo con microfibra seca y llaves de cromo hasta que brillan. Cambio toallas si me las dejas afuera.


Sábanas estiradas y esquinas metidas; si dejaste juego limpio sobre la cama, lo cambio. Sacudo burós, cabecera, marcos y el ventilador de techo, que junta más polvo del que uno cree. Espejos sin huellas y todo lo que estaba fuera de lugar lo dejo acomodado, no escondido. No abro cajones ni clósets.


Aspiro alfombras y tapetes en línea, incluyendo orillas y debajo de lo que se mueve solo. En madera y loseta va la mopa plana con paño limpio por cuarto, poca agua para que no se levante el acabado. Saco los botes, pongo bolsa nueva y me llevo la basura al contenedor. Sala al último, para que quede lista cuando llegues.


Reviso cuarto por cuarto, apago luces, dejo la llave donde acordamos y te escribo con una foto de cómo quedó. Si algo no te gustó, me lo dices y regreso: es mi nombre el que va en la puerta.

La primera vez también es la visita de presupuesto: veo tu casa, hago el turno completo y de ahí sale el precio y la frecuencia. Escribe tu dirección y elegimos día.