Mejía’s CleaningCincinnati, OH
Escuchamos esto todo el tiempo. No de nuestros clientes: de gente que ya probó con otros y quedó con mal sabor de boca. Limpiamos casas en Cincinnati con un equipo chico, y estas son las cinco quejas de siempre con lo que hacemos nosotros al respecto.
Te damos una hora exacta, no una ventana de medio día. Si vamos con más de 15 minutos de retraso, te escribimos antes de la hora acordada, no después.
Agendamos pocas casas por día justamente para que un trabajo largo no se coma al siguiente.
Somos un equipo chico y así lo queremos. A tu casa va la misma persona, y si falta por enfermedad o vacaciones, te decimos quién va en su lugar antes de que toque la puerta.
Quien ya conoce tu casa sabe cuál llave gotea, qué piso se raya y dónde no hay que mover nada.
Detrás del inodoro, debajo de la cama, el interior del microondas, las rejillas de la estufa, el riel de la regadera. Es lo que casi nadie revisa y es exactamente donde se nota una limpieza de verdad.
Usamos una lista por cuarto y la marcamos en tu casa. Si algo queda pendiente porque no dio el tiempo, te lo decimos antes de irnos, no lo escondemos.
Pasa. En años de trabajo se rompe un vaso, se despinta un mueble. Lo que no pasa aquí es que te enteres tú solo tres días después.
Si rompemos algo, te mandamos foto el mismo día y lo reponemos o lo descontamos del servicio. Estamos asegurados y trabajamos con productos suaves para superficies delicadas.
El precio se fija antes de empezar, según tamaño de la casa y qué tanto hay que hacer. No cambia porque tardamos más de lo que pensamos: ese cálculo es problema nuestro, no tuyo.
Si quieres algo extra a media limpieza —el horno, las ventanas por dentro, el sótano— te decimos cuánto suma y tú decides ahí mismo. Nada aparece en la cuenta sin que lo hayas aprobado.
Escríbenos tu dirección y te llamamos para hablar de lo tuyo: la mala experiencia anterior, el cuarto que nadie deja bien, el horario que necesitas. Sin discurso de ventas.